Home / Artículos / Ahorrar en los suministros de una vivienda







El usuario que adquiere una vivienda tiene que dar de alta el suministro de gas natural, electricidad y agua. Esto implica que efectuará un consumo durante un determinado periodo de tiempo y la comercializadora reflejará el importe que debe pagar a través de la factura de gas, agua o electricidad.

La variación en el precio del suministro es uno de los aspectos más determinantes, que obligan al consumidor a buscar nuevas opciones para ahorrar en el gasto que realizan mes a mes, y en el siguiente artículo se plantean ciertas medidas que se pueden llevar a cabo.

 

¿Cómo puedo ahorrar en gas natural?

El gas natural es un abastecimiento muy económico si se compara con otras energías como el gas propano o el gasóleo. De hecho, se utiliza tanto para un uso doméstico como uno profesional y se emplea para aspectos como la cocina, la calefacción o la generación de agua caliente sanitaria (ACS).

 

Sin embargo, el cliente que tenga sistemas de calefacción con este tipo de energía tendrá un coste más elevado en los meses de invierno y este aspecto obliga a buscar formas tanto para ahorrar en el consumo como en el importe a pagar. Las soluciones más recomendables son las detalladas a continuación:

 


 

  • Emplear medidas para disminuir el consumo de gas natural en la vivienda en cualquiera de estos tipos de usos:
    • – En la cocina se pueden emplear ollas a presión que ahorran hasta un 50% en el consumo y aprovechar el calor residual antes de terminar de preparar la comida.
    • – Para el agua caliente, lo más recomendable es dejar el grifo de agua caliente abierto o darse duchas rápidas que consuman poco gas.
    • – En el sistema de calefacción, lo mejor es mantener tanto una temperatura baja como estable, comprobar el aislamiento de la vivienda para que no se escape el calor y purgar los radiadores antes de encender este sistema de energía.
  • El cambio de tarifa de gas natural es otra opción que el usuario puede plantearse, sobre todo si considera que está pagando un importe demasiado elevado por dicho suministro o porque las condiciones con la compañía no son actualmente ventajosas.
    • – Para este tipo de gestión, lo mejor es emplear un comparador de ofertas de gas natural y así buscar aquella más barata tanto en el mercado regulado como en el libre.

 

¿De qué manera puedo reducir el consumo de agua?

Cualquier cliente necesita tener en su vivienda el suministro de agua, dado que se emplea para casi todos los ámbitos de la misma y se contrata con la empresa que opere dentro de la provincia donde esté instalado.

 

Por esta razón, no se puede buscar una tarifa de agua que ofrezca un mejor precio puesto que solo existe una empresa que suministre agua, pero sí se pueden aplicar los siguientes consejos para rebajar el consumo:

 

  • – Mantener los grifos cerrados cuando no estén siendo utilizados.
  • – Utiliza la lavadora y el lavavajillas cuando esté completamente lleno.
  • – Es preferible ducharse a darse un baño que consume más agua.
  • – Revisa posibles pérdidas de agua como grifos goteando o si la cisterna pierde agua.
  • – Es mejor instalar aspersores que regar con la manguera.
  • – Reutiliza el agua que gastas mientras esperas a que salga caliente (se puede emplear para regar las plantas).

 

Todas estas medidas pueden ayudar a reducir el consumo de agua en la vivienda e implicarán irremediablemente un ahorro en el importe a pagar todos los meses por dicho suministro contratado.

 

¿Es posible ahorrar en la factura de luz?

Otro suministro que implica un alto consumo en la vivienda es la electricidad, puesto que se requiere para la iluminación, la utilización de determinados aparatos eléctricos e incluso para el sistema de calefacción en aquellos domicilios donde no hay instalado gas natural.

 

El cliente que quiera ahorrar en la factura de la luz tiene que tener en cuenta, no solo el consumo de electricidad que efectúa todos los meses sino también el precio al que está pagando dicha energía y en base a eso puede optar por llevar a cabo cualquiera de estas medidas:

 

  • – Cambiar la tarifa eléctrica por una que ofrezca un precio más bajo y además unas condiciones de contratación más ventajosas.
  • – La reducción del consumo de luz se puede efectuar en cualquier momento, sin modificar el contrato actual con la comercializadora y solo requiere seguir los siguientes pasos:

 

  1. 1. Cambiar las bombillas convencionales por las de bajo consumo.
  2. 2. No emplear programas de agua caliente en la lavadora y el lavavajillas.
  3. 3. Aprovechar el calor para terminar de cocinar.
  4. 4. No abrir el horno puesto que se pierde calor.
  5. 5. Aprovechar la luz solar.
  6. 6. No mantener los electrodomésticos en stand by.

 

Si un consumidor quiere ahorrar en la factura de estos suministros solo aplicando algunas de estas medidas y de esta manera podrá rebajar el importe que tiene que pagar todos los meses a la compañía.